Hacer tu propio jabón casero es poder crear un producto único, desde la fragancia hasta el color. Pero entre el jabón líquido y el jabón sólido, los métodos de fabricación y los ingredientes son diferentes.
¿Qué base elegir y qué normas respetar para comercializar tus creaciones? Te explicamos todo lo que debes saber para lanzarte a fabricar tus jabones perfumados.
Jabón sólido o jabón líquido: ¿qué diferencias hay?
Los jabones líquidos y sólidos tienen la misma función: limpiar la piel. Sin embargo, se distinguen por su textura, su composición y su método de fabricación.
En Terre de Bougies te proponemos dos soluciones para hacer tus propios jabones: una base neutra para jabón líquido y bases sólidas Melt & Pour, para personalizar a tu gusto. Son alternativas más accesibles que la saponificación en frío, un método tradicional que consiste en fabricar jabón a partir de grasas y sosa. Más técnico, este último método requiere conocimientos y precauciones específicos.
El jabón líquido: una base natural para personalizar
Para fabricar tu jabón líquido casero, te proponemos una base neutra fabricada en la Provenza, obtenida por saponificación tradicional de aceites vegetales de oliva y de copra. Formulada a partir de ingredientes de origen natural, es vegana y sin perfume.
Esta materia prima te permite crear tu propia fórmula de jabón líquido incorporándole, por ejemplo, una fragancia compatible con su composición y adecuada para un uso cosmético con aclarado.
No necesitas hacer tú mismo la saponificación: ¡partes de una base ya formulada que puedes personalizar!
El jabón sólido Melt & Pour: un método sencillo y creativo
El Melt & Pour, literalmente «fundir y verter», es uno de los métodos más accesibles para fabricar un jabón sólido casero.
El principio es sencillo: fundir una base de jabón, añadir una fragancia y, si quieres, un colorante, y después verter la mezcla en un molde. ¡Solo tienes que dejarla enfriar para obtener un jabón personalizado!
En Terre de Bougies te proponemos distintas bases Melt & Pour, como bases blancas o transparentes, para variar las creaciones y los efectos visuales.
Este método no requiere manipular sosa cáustica: una solución ideal para principiantes que quieren experimentar con fragancias, colores y formas.
Cómo hacer un jabón Melt & Pour en 4 pasos
Un jabón Melt & Pour se fabrica en cuatro pasos: cortar la base, fundirla a unos 75 °C, mezclar en ella tus aditivos y, por último, verterla y dejar que se endurezca.
El material necesario
- Una base Melt & Pour (consulta nuestra comparativa más abajo)
- Un cazo y un recipiente resistente al calor para el baño maría
- Un termómetro de cocina
- Una espátula de silicona
- Una báscula de precisión
- Moldes de silicona para jabón
- Un pulverizador lleno de alcohol isopropílico
- Tus aditivos
Reserva estos utensilios para tus creaciones: no vuelvas a usarlos después para cocinar.
Paso 1: cortar
Saca la base de su envoltorio y córtala en trozos pequeños para que se funda de manera uniforme.
Paso 2: fundir
Calienta la base al baño maría a unos 75 °C. Remueve suavemente para evitar que hierva y conseguir un fundido homogéneo.
Paso 3: mezclar
Incorpora los aditivos necesarios para tu formulación, respetando las dosificaciones que hayas validado previamente con tus propias pruebas.
Paso 4: verter y endurecer
Vierte rápidamente la base fundida en tu recipiente y pulveriza alcohol isopropílico para limitar las burbujas de aire. Después, deja que se enfríe y se endurezca por completo antes de desmoldar.
¿Qué base Melt & Pour elegir?
Elige tu base según tres criterios: el acabado visual que buscas, las características de la fórmula y tu nivel de exigencia en cuanto a naturalidad y certificaciones. Todas nuestras bases están fabricadas por Stephenson.
| Base | Aspecto | Lo que la distingue | Vegana |
|---|---|---|---|
| ST | Transparente | Rica en glicerina, máxima transparencia. | Sí |
| SLS Free | Transparente | Sin sodium lauryl sulfate. | Sí |
| WST | Blanco opaco | Base blanca versátil. | Sí |
| 3 Mantecas | Blanco opaco | Mantecas de karité, cacao y mango. | Sí |
| Leche de cabra | Blanco opaco | Enriquecida con leche de cabra. | No (vegetariana) |
| NCO | Translúcido ambarino | Aceites ecológicos, sin SLS, SLES ni MPG. | Sí |
| OMP C-MB | Translúcido ambarino | Certificable COSMOS, NATRUE y RSPO. | Sí |
| OPC | Blanco opaco | Base para batir, sin jabón, pH neutro. | Sí |
Extra: la base batida OPC para jabones chantilly
La OPC no se funde: se bate en frío para obtener una textura espumosa, parecida a la de una chantilly. Por tanto, no sigue el método Melt & Pour.
Es una base «sin jabón», también llamada syndet: limpia gracias a tensioactivos suaves y no a aceites saponificados. Su pH es neutro y es rica en glicerina.
- Corta la base en trozos de 4 a 5 cm.
- Bate con una batidora eléctrica de varillas, primero despacio y luego cada vez más rápido.
- Sigue batiendo de 10 a 15 minutos, hasta obtener una textura lisa y homogénea.
- Si la pasta está demasiado firme, añade agua, hasta un 8 % como máximo.
- Incorpora tus colorantes y tu fragancia.
- Rellena una manga pastelera o llena directamente tus tarros.
Entender la vainillina: ¿por qué algunas fragancias colorean los jabones?
Has fabricado un jabón blanco o transparente, ¿pero poco a poco se vuelve amarillo, beige o marrón? Este fenómeno puede deberse a la presencia de vainillina en tu fragancia.
¡No te preocupes! La vainillina es una molécula aromática presente de forma natural en las vainas de vainilla, que también se obtiene por síntesis. Muy utilizada en perfumería, aporta notas suaves, dulces y gourmand a las composiciones perfumadas.
Sin embargo, con el tiempo puede provocar una coloración del jabón, más o menos intensa según su concentración y la formulación utilizada. Este cambio suele ser estético y no significa, por sí solo, que el jabón sea peligroso o inutilizable.
¿Quieres conservar un jabón blanco o transparente? Te aconsejamos elegir una fragancia sin vainillina para limitar el riesgo de coloración.
En Terre de Bougies hemos seleccionado precisamente fragancias sin vainillina para ayudarte a preservar los colores de tus creaciones, siempre que compruebes su compatibilidad con tu jabón.
Atención, no obstante: la ausencia de vainillina no garantiza un color perfectamente estable. Otros componentes de la fragancia también pueden influir en el resultado final. Por eso, una prueba previa sigue siendo imprescindible.
Vender tus jabones Melt & Pour: lo que debes saber
El Melt & Pour simplifica la fabricación, no la normativa. Aunque utilices una base ya formulada, añadir fragancias, colorantes u otros ingredientes da lugar a una nueva formulación cuya seguridad debes garantizar.
Un jabón destinado a limpiar la piel se considera un producto cosmético. Por tanto, su comercialización está regulada por el Reglamento (CE) n.º 1223/2009 sobre los productos cosméticos.
Para acompañarte en tus trámites, la DGCCRF ha publicado una guía titulada «Je lance mon entreprise de cosmétiques : ce que je dois savoir» («Lanzo mi empresa de cosméticos: lo que debo saber»).
Para profundizar en el tema, consulta la guía oficial de la DGCCRF sobre la normativa cosmética.