El Jesmonite es un material muy apreciado por su facilidad de uso y las numerosas posibilidades creativas que ofrece. Entre las diferentes referencias de Jesmonite disponibles, cada una está pensada para usos específicos, pero todas requieren algunos ajustes y buenos hábitos para conseguir piezas perfectamente lisas, sólidas y sin defectos. 

Es posible que, al crear, te encuentres con burbujas de aire, que tu mezcla se endurezca más rápido de lo previsto o que tu creación se rompa al desmoldarla. Estos inconvenientes forman parte de las dificultades más frecuentes cuando se empieza a trabajar con Jesmonite®. Descubre sus principales causas, así como nuestros consejos prácticos para evitarlas y lograr que tus creaciones salgan bien con mayor tranquilidad.

Además de estos consejos, no olvides que Jesmonite ofrece numerosas posibilidades de personalización. Gracias a los pigmentos y a las diferentes técnicas de coloración, puedes crear objetos que se adapten perfectamente a tu estilo.


La formación de burbujas

¿Estás realizando o te dispones a realizar tus primeras creaciones con Jesmonite, pero al desmoldar observas que se han formado pequeñas burbujas en la mezcla? No te preocupes, te daremos algunos consejos para que esto no vuelva a ocurrir o, al menos, se reduzca al mínimo.

¿Por qué se cuela aire en la mezcla?

Hay varios factores que explican este fenómeno:

  1. Una mezcla demasiado enérgica atrapa aire sin que esto sea visible de inmediato.
  2. Un tiempo de mezcla demasiado prolongado. Cuanto más se alarga el tiempo, más oportunidad tienen las burbujas de formarse.
  3. Verter el polvo en el líquido demasiado rápido, o mover el molde durante la operación, atrapa aire a diferentes niveles.
  4. Si no se cuida que el material penetre bien en las esquinas y los detalles desde el principio, se forman bolsas de aire que pasan desapercibidas.

Mientras ese aire permanezca atrapado, no desaparece: acaba subiendo a la superficie una vez que la pieza se ha endurecido, dejando marcas antiestéticas.

Bastan unos pocos ajustes para cambiarlo todo

Estos son los hábitos que debes adoptar para mejorar notablemente el resultado final.

Al mezclar:

  • Vierte primero el líquido y, a continuación, el polvo.
    De este modo, evitarás la formación de grumos secos, por lo que ya no tendrás que remover durante mucho tiempo para eliminarlos.
  • Mezcla con suavidad, sin movimientos bruscos.
    Un movimiento regular y controlado basta para homogeneizar la preparación sin introducir aire innecesario.
  • Elige el utensilio adecuado para el volumen que vayas a preparar.
    Se recomienda utilizar una espátula: permite incorporar la mezcla con suavidad, deshacer los grumos y eliminar el aire sin manipularla en exceso. Evita utilizar un batidor, ya que tiende a incorporar más aire al mezclar.
  • Raspa con frecuencia los bordes y el fondo del recipiente.
    Esto garantiza una preparación homogénea y evita la aparición de zonas secas que debilitarían la textura final.

A la hora de verter:

  • Vierte en un chorro fino, siempre en el mismo punto.
    Un flujo natural desde un único punto limita las turbulencias y evita que el aire se disperse en la masa.
  • Empieza con una pequeña cantidad en el fondo del molde.
    Hacer que la masa penetre en los bordes y las zonas con detalles desde el principio permite expulsar el aire antes de que se convierta en un problema. No dudes en aplicar rápidamente una primera capa en el fondo y en las paredes del molde.

Una vez llenado el molde:

  • Da unos golpecitos o haz vibrar ligeramente el molde.
    De este modo, las burbujas de aire residuales suben a la superficie y pueden escapar antes de que comience el fraguado.
  • Opta por una mesa vibratoria.
    Nuestra placa vibratoria Jesmonite® agita suavemente el molde para facilitar que las burbujas suban a la superficie y se eliminen. Resulta especialmente útil para piezas con muchos detalles o cuando se busca un acabado profesional impecable.

Mi mezcla se endurece demasiado rápido

El fraguado rápido es una característica propia de Jesmonite. Este material se endurece rápidamente por naturaleza: por lo tanto, la mejor solución consiste en trabajar con lotes pequeños y actuar con rapidez una vez mezclados los componentes. La preparación debe ser inmediata y el tiempo de trabajo es breve. De ahí la importancia de tenerlo todo a mano, molde, pigmentos y herramientas; incluso antes de empezar a mezclar.

¿A qué se debe un fraguado demasiado rápido?

Hay varios factores que pueden acelerar el endurecimiento:

  • Un lote preparado en cantidad excesiva.
  • Una pieza demasiado caliente.
  • Una preparación que se alarga demasiado.

Recordatorio: el material comienza a fraguar en cuanto termina la mezcla. Por lo tanto, cada minuto cuenta en el proceso.

Cómo ganar tiempo de trabajo

Hay dos hábitos que permiten retrasar el momento crítico:

  1. Prepararlo todo antes de mezclar: las herramientas, el molde y los pigmentos deben estar listos de antemano.
  2. Preparar solo la cantidad necesaria para el moldeo en curso, sin pensar a lo grande.

Es bueno saberlo: Jesmonite ofrece retardadores de fraguado adaptados a cada sistema, que puedes utilizar si tu proyecto requiere un mayor margen de maniobra.

El retardador de fraguado de Jesmonite: alarga el tiempo de preparación

El retardador de fraguado es un aditivo especialmente formulado para aumentar el tiempo de trabajo de Jesmonite antes de su endurecimiento. Disponible para Jesmonite AC100, AC84 y AC730, permite disponer de unos minutos adicionales para mezclar, colorear y verter el material en mejores condiciones, al tiempo que ofrece mayor comodidad y precisión a la hora de realizar tus creaciones.

Ofrecemos dos retardadores:

  • El retardador compatible con el AC100: prolonga el tiempo de trabajo de 25 a 30 minutos.
  • El retardador compatible con AC84 y AC730: prolonga el tiempo de trabajo de 45 a 60 minutos.

Mi pieza se rompe al desmoldarla

La rotura al desmoldar se debe, en la mayoría de los casos, a un desmolde prematuro o a que la pieza es demasiado frágil para la forma del molde. Te recomendamos que esperes a que la pieza se haya endurecido lo suficiente antes de desmoldarla, evitando al mismo tiempo dejarla demasiado tiempo en el molde.

Causas frecuentes

Una pieza fina, con detalles salientes o zonas muy delicadas, se rompe más fácilmente al desmoldarla. Una mezcla mal dosificada o insuficientemente homogénea también puede hacer que el objeto sea más frágil.

Cómo reducir el riesgo

Espera al momento adecuado de fraguado y, a continuación, desmolda con movimientos lentos y regulares, sin forzar las partes finas. Te aconsejamos preparar un moldeado limpio y bien pensado desde el principio, ya que una buena preparación facilita la extracción y reduce los golpes en la pieza.

En la práctica, la mejor estrategia es respetar el tiempo de fraguado recomendado, no manipular la pieza mientras aún esté caliente o flexible, y optar por formas menos frágiles para las primeras creaciones.


Domina fácilmente el Jesmonite con estos consejos

Los pequeños defectos que pueden aparecer en las primeras creaciones con Jesmonite son totalmente normales y desaparecen rápidamente con un poco de práctica. Si respetas las proporciones correctas, preparas el material con antelación y sigues los pasos adecuados durante la mezcla, el vertido y el desmoldeo, obtendrás creaciones más limpias, más sólidas y con un acabado profesional. Cada intento te permitirá perfeccionar tu técnica y ganar en destreza.

Para ampliar tus conocimientos, descubrir las diferentes etapas de fabricación y dominar todas las técnicas esenciales, descubre cómo trabajar con Jesmonite en detalle.