El Jesmonite es un material imprescindible para crearobjetos decorativos modernos, portavelas, bandejas, recipientes para guardar objetos o incluso accesorios personalizados. Fácil de trabajar, de rápido secado y con un acabado impecable, permite realizar multitud de creaciones, tanto para principiantes como para creadores más experimentados.
Antes de lanzarte a un proyecto concreto, es importante dominar los conceptos básicos. En esta guía descubrirás todos los pasos esenciales para utilizar correctamente la Jesmonite: el cálculo de las cantidades, la preparación del molde, la mezcla, el vertido, el desmoldeo, así como las buenas prácticas que debes conocer para obtener un resultado limpio y duradero.
Estos pasos constituyen la base de numerosas creaciones con Jesmonite. Posteriormente, podrás aplicarlos a diferentes tutoriales más específicos.
¿Por qué aprender los fundamentos de Jesmonite?
Sea cual sea la creación que desees realizar, hay ciertos pasos que siempre son los mismos. Medir bien las cantidades, respetar las proporciones, evitar las burbujas de aire o dejar que tu creación se seque lo suficiente son pasos imprescindibles para obtener un resultado de calidad.
Por lo tanto, esta guía te permite comprender el método general a seguir antes de pasar a realizaciones más detalladas. Una vez dominados estos fundamentos, podrás adaptar fácilmente la técnica según el molde, la forma o el proyecto elegido.
El material imprescindible para crear con Jesmonite
Para este ejemplo, hemos optado por la gama AC100, la más popular y fácil de trabajar.
Las materias primas
- Jesmonite Duoset AC100
- Agua
Los accesorios
- Vaso de precipitados
- Balanza de precisión
- Molde de silicona de tu elección
- Recipiente para preparar la mezcla
- Cuchara o espátula lo suficientemente gruesa
- Se recomienda utilizar una placa vibratoria
Los pasos fundamentales para que tus creaciones con Jesmonite salgan bien
1. Mide la capacidad de tu molde
Antes de preparar el Jesmonite, empieza pordeterminar con precisión la cantidad de material necesaria para llenar el molde.
Coloca el molde vacío sobre una balanza de precisión y pulsa la función de tara para que no se tenga en cuenta su peso. A continuación, vierte agua en el molde hasta el nivel deseado.
El peso que aparece en la balanza te da una indicación precisa de la capacidad de tu molde. Este valor te servirá después para calcular las cantidades de Jesmonite necesarias para tu creación.
2. Seca bien el molde
Una vez realizada la medición, vacía completamente el agua y seca cuidadosamente el molde.
Este paso es importante, ya que los restos de humedad pueden afectar al resultado final. En concreto, pueden provocar la aparición de marcas o trazas blanquecinas en tu creación.
3. Calcula las cantidades de Jesmonite
Una vez que conozcas la capacidad de tu molde, accede a nuestra calculadora de Jesmonite e introduce el valor obtenido. La calculadora te permitirá determinar las cantidades de polvo y líquido necesarias para llenar tu molde respetando las proporciones adecuadas.
En nuestra calculadora en línea, tienes la posibilidad de añadir un margen de seguridad del 10 %. Te recomendamos que lo apliques para prever las pequeñas pérdidas de material que puedan quedar en el recipiente o en la cuchara durante la mezcla y para disponer de suficiente Jesmonite para llenar completamente tu molde
4. Pesar los componentes por separado
Coloca el vaso de precipitados sobre la balanza y realiza una tara antes de pesar la cantidad de líquido necesaria. A continuación, haz lo mismo con el polvo, utilizando un recipiente lo suficientemente grande como para poder mezclarlo cómodamente después.
Una vez pesados ambos componentes, prepárate para realizar la mezcla. La Jesmonite empieza a fraguar con relativa rapidez, por lo que es recomendable tener todo el material listo antes de empezar.
5. Realizar una mezcla homogénea
Vierte poco a poco el polvo en el líquido sin dejar de remover. Puedes hacerlo como si fuera una masa de crepes, para incorporar el polvo gradualmente y evitar que se formen grumos.
Realiza movimientos circulares mientras raspas regularmente el fondo y los bordes del recipiente. El objetivo es obtener una mezcla homogénea en la que no quede polvo sin mezclar.
Utiliza preferiblemente una espátula o una cuchara lo suficientemente gruesa para realizar la mezcla. No te recomendamos utilizar un batidor. Este podría incorporar más aire a la mezcla y aumentar el número de burbujas en tu creación.
La temperatura ambiente también puede influir en el tiempo de trabajo. Cuanto más calor haga, más rápido puede fraguar la Jesmonite. Si desea disponer de más tiempo para trabajar la mezcla, puede utilizar un retardador de Jesmonite adecuado.
6. Verter la Jesmonite en el molde
Una vez que la mezcla esté homogénea, viértela poco a poco en el molde de silicona. Realiza este paso con uniformidad para rellenar correctamente las diferentes zonas del molde.
7. Reducir las burbujas de aire
Las burbujas son uno de los principales problemas que surgen al crear objetos con Jesmonite. Para reducirlas, lo ideal es colocar el molde sobre una placa vibratoria tras el vertido. Las vibraciones permiten que las burbujas atrapadas en el material suban hacia la superficie.
Si no dispones de una placa vibratoria, puedes dar unos golpecitos suaves con los dedos en los laterales y la parte inferior del molde. Este método puede ayudar a que suban algunas de las burbujas, pero será menos eficaz que una placa vibratoria.
8. Respeta el tiempo de fraguado
Una vez llenado el molde, deja que el Jesmonite se endurezca sin mover tu creación. El tiempo necesario antes de desmoldar depende, entre otras cosas, de la gama utilizada.
AC100: entre 20 y 30 minutos aproximadamente
AC84: unas 2 horas
AC740: unas 4 horas
La temperatura del entorno puede alterar el tiempo de fraguado. En un ambiente cálido, el Jesmonite puede fraguar más rápidamente. Por el contrario, en una estancia más fría, puede necesitar más tiempo antes de estar lo suficientemente duro como para desmoldarlo.
9. Desmoldar tu creación
Una vez transcurrido el tiempo de fraguado, desmolda con cuidado tu creación. Aunque la creación parezca ya sólida, el proceso de endurecimiento aún no ha finalizado.
10. Deja que la Jesmonite se endurezca durante 24 horas
Tras desmoldarla, te recomendamos que esperes unas 24 horas antes de utilizar o proteger tu creación.
Durante este periodo, la Jesmonite sigue perdiendo humedad y endureciéndose progresivamente. Esta espera permite obtener una creación más estable y resistente antes de pasar a las etapas de acabado.
11. Protege tu creación si es necesario
En función del uso previsto, puede aplicar a continuación un tratamiento protector adecuado: el barniz acrílico Jesmonite. Este paso es obligatorio si su creación está destinada a contener cera.
Tras aplicar la protección, deja secar de nuevo tu creación durante unas 24 horas antes de verter la cera o de utilizarla.
Resumen de los errores habituales que hay que evitar con Jesmonite durante la preparación
Para obtener un resultado impecable, hay que evitar ciertos errores desde tus primeras creaciones.
- No dejes restos de agua en el molde antes del vertido.
- No prepares la mezcla antes de tener todo el material a mano.
- No desmolde su creación antes de que el Jesmonite se haya endurecido lo suficiente.
- No realices un vertido de cera inmediatamente después de desmoldar. Deja que tu creación se endurezca y aplica una protección adecuada cuando sea necesario.
¿Influye la temperatura en el fraguado de la Jesmonite?
Sí, la temperatura ambiente desempeña un papel importante en el tiempo de trabajo y el endurecimiento de la Jesmonite.
Entorno cálido: la mezcla puede empezar a fraguar más rápidamente. Por lo tanto, es importante preparar todo el material con antelación y trabajar de forma organizada.
En un entorno más frío: por el contrario, la Jesmonite puede tardar más tiempo en fraguar por completo.
Lo que hay que recordar
Dominar el uso de la Jesmonite se basa, ante todo, en unos buenos hábitos: calcular correctamente las cantidades, preparar el material antes de empezar, conseguir una mezcla homogénea, evitar las burbujas y respetar los tiempos de fraguado y secado.
Una vez dominados estos fundamentos, podrás aplicarlos fácilmente a numerosos proyectos y experimentar con nuevas formas, acabados y combinaciones. Utiliza esta guía como punto de referencia antes de cada una de tus creaciones.
Para ir más allá y equiparte adecuadamente desde tus primeras creaciones, descubre también nuestra guía que enumera todos los accesorios imprescindibles para iniciarte en el Jesmonite.